24 junio, 2006

Mi noche

En LA NOCHE DE SAN JUAN del 24 de junio, todo es posible, al menos todos lo sobrenatural, esta noche es la más corta del año y coincide con el solsticio de verano.

Desde los tiempos más remotos, antes del cristianismo se practican todo tipo de ritos vinculados a la purificación, a la fecundidad, a la solicitud de bonanzas, y al alejamiento de males.

Para llegar a todos estos estados anteriores era y es imprescindible, las hogueras y el agua.

En estas horas nocturnas mágicas, en la que "los espíritus salen de paseo", se producen fenómenos extraños, se rinde sobretodo un homenaje al astro que da luz y calor en su día de mayor intensidad "EL SOL", pidiéndole que no pierda su fuerza, ni su vigor.

Es un canto al SOL, cuyos primeros rayos hay que recibirlos con el cuerpo y el alma purificados por el humo y el rocío de la mañana.

Este es el origen pagano de las fiestas en las que los cristianos celebran el nacimiento de SAN JUAN BAUTISTA, cuyo padre ZACARÍAS, anuncio a sus familiares la buena y nueva encendiendo hogueras y saltando sobre ellas.

Despues de esta introducción deciros que he hecho mi hoguera particular que he quemado cosas que este año han sido malas, para que se vaya el mal fario que llevo en to el año y que espero que sea el principio del comienzo de cosas buenas.