22 mayo, 2006

Gracias Amigo Miliqui

Soy gordo. Si, soy gordo, lo confieso.

Uno de esos apestados de la vida moderna. De esos que caminan aunque no merezcan hacerlo.Si, ya se que atento contra vuestra estética, que os doy asco. Lo se, pero que le vamos a hacer. Dejaré de estarlo cuando yo quiera, no porque cuando alguno me veáis y no lo abráis hecho en un cierto tiempo me digáis chico cuanto has engordado, casi antes de saludarme. Que ni me preguntéis como me va, que tal de salud, como está mi familia o si tengo novia.

No, lo primero antes de nada, no vaya a ser que no me haya dado cuenta, y como buenos samaritano, chico que gordo estás. Coñe, creéis que uno es ciego. No hace falta vuestras buenas apreciaciones para que me de cuenta de lo qeu peso. Si me doy cuenta cuando me pongo la ropa y no me coge o me coge peor que otras veces, o cuando voy a la báscula. Pero gracias, se que lo haceis por si me ha dado una demencia o algo así. Mientras tanto meditaré si debo salir a la calle o recluirme tal monje solitario. Y un jamón eso os gustaría. Pero saldré a la calle, y cuando me digáis vuestra clásica apreciación pensaré para mi: joder si tú te vieras yo puedo adelgazar pero tú serás así toda la vida. Pero bueno que importa, yo creo que si fuera un ladrón, un trepa, un cabrón de esos que van jodiendo al personal todos me sonreiríais pero soy un gordo. Alla vosotros si os quedais con la célebre coletilla, eso es cosa vuestra.

En homenaje a todos los que teneis que aguantar estupideces o malidicencias de la gente por como sois, por vuestra presencia sin que paren en vuestra forma de ser, en lo que realmente sois, Personas