20 junio, 2005

Ya tamos en la pomada .....

Publicada ayer, 19 de Junio, en la sección “Cartas al Director” del periódico compostelano “El Correo Gallego”

AUTOVÍA SANTIAGO-LUGO. Por Pedro Viejo.

Ha llegado a mi conocimiento la noticia de la construcción de una autovía entre Lugo y Santiago, y en vez de causarme la lógica alegría de quien quiere el bien el bien para aquello que ama y respeta, me ha llenado de preocupación.

Un servidor tiene en muy alta estima ese tramo de la Galicia interior, que ha recorrido a pie muchas veces, y quiere que el progreso llegue a él para mejorarlo, y que lo haga sin menoscabar demasiado su esencia. Una autovía puede ser, sin duda, el eje motor de esa mejora, pero no debe serlo a cualquier precio, porque el progreso lo es menos cuando machaca cosas que merece la pena conservar.

He leído acerca de la autovía y su trazado, y la alegría original se ha tornado en asombro y honda preocupación cuando he visto el impacto que va a tener en una de “esas cosas que merece la pena conservar”, me refiero al Camino de Santiago, a esa porción del Camino de Santiago Francés con el que la autovía viene a coincidir. Y no es que lo afirme yo, es que lo hizo la Fundación Príncipe de Asturias al otorgarle el premio en 2004, y la Unión Europea cuando lo instituyó Primer Itinerario Cultural Europeo, o también la UNESCO cuando lo declaró solemnemente Patrimonio de la Humanidad. No olvidemos que estas declaraciones lo son comúnmente a propuesta de los propios gobiernos locales o nacionales. ¿Son estas instituciones conocedoras del alcance de este proyecto, y del impacto sobre el bien que han distinguido?

Se puede aducir que el progreso social y económico de una comarca debe estar por encima de otras consideraciones “menores”, pero no es menos cierto que el Camino Francés fue el progreso de esa zona y de otras muchas, y que hoy forma parte de su historia y de su acervo cultural, y aunque los diccionarios no lo recojan, progreso es también conservar el patrimonio cultural lo más intacto posible.

Se puede aducir que el Camino en tiempos pretéritos no era único, ni el trazado actual tiene porqué coincidir con aquél, pero no es menos cierto que lo que ahora tenemos es precisamente la mejor aproximación posible al trazado histórico. Es notorio, especialmente en Galicia, que las personas y entidades que establecieron oficialmente la huella de la ruta, estudiaron con cuidado su recorrido y establecieron la más exacta que pudieron.