12 junio, 2005

Una de las Leyendas del Camino

Entre las leyendas más famosas hay que destacar la de la localidad riojana de Santo Domingo de la Calzada.
Cuenta cómo un matrimonio alemán y su hijo llegaron a la posada de Santo Domingo. La criada trató de seducir al muchacho, pero como éste se negó, metió un cáliz de plata en su zurrón y le denunció a las autoridades.
El muchacho fue juzgado y ahorcado inmediatamente. Los padres, afligidos, continuaron la peregrinación a Santiago.
De regreso, pasaron de nuevo por Santo Domingo y comprobaron que su hijo colgaba aún vivo de la cuerda: Santo Domingo lo sujetaba por los pies.
Al contarle lo sucedido al corregidor, éste, que se disponía a comer, dijo: "Vuestro hijo está tan vivo como esta gallina que me voy a comer"; en ese momento, el ave dejó el plato y hecho a correr, dando lugar al dicho. "Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada".
Para recordarlo, se conservan siempre un gallo y una gallina vivos en una urna en el interior de la catedral de Santo Domingo.